Las constelaciones están de moda

Luego de la serie “Mi otra yo” surgió el furor de las constelaciones que ya tienen décadas funcionando.

Es como todo. La regresión a vidas pasadas, la ley de atracción, la biodecodificación, la psicogenealogía y otros similares. Se desarrollan de a poco, surgen como auge, se diversifican en miles de formas exóticas, aparecen los detractores, la gente lo defenestra y salen disparados o se juntan a criticarlo. 

Sin embargo, la vida les cambia para siempre sin que se den cuenta.

Personalmente, en el mundo de lo sutil, me gusta adentrarme en todas las puertas sin juicio. No me gusta hablar por boca de ganso (diría mi abuela). Tampoco me gusta sostener ortodoxias ni dogmas. Así que, en cada uno de los mundos que entro, luego los reconfiguro a mi entendimiento y experimentación. 

En rigor de verdad, todos lo hacen aunque digan que conservan la ortodoxia del creador del método. Pero bueno… no es el punto al que me quiero referir.

La única experiencia que me llegó solita es la que tuve con Dolores Canon. Todo lo demás me lo acercó una amiga, o me empujó una amiga a ese mundo sutil y ahí me quedé hasta que lo integré y se transformó en mí, momento en el cual salí del dogma.

Con las constelaciones fue así. Pisé el campo de constelación (es una forma de decir) cuando una amiga constelaba un grupo grande. Nunca mas salí de ahí. 

Lo experimenté. Lo estudié. Lo practiqué. Lo diversifiqué. Lo empujé a medida que me empujaba. Y no puedo salir de ahí. No… no es que no puedo. Es que no quiero.

Para mí es la explicación concreta más práctica al primer principio casi no mencionado de Bert Hellinger: Tomar todo tal cual es.

No, no practico constelaciones al estilo Hellinger.

Como no practico regresiones al estilo Canon. 

Hago lo que SOY. Como todos, aunque no nos animemos a reconocerlo.

En todo este tiempo fui escuchando muchas críticas. Sobretodo de personas que no pisaron una constelación. 

¡Eso es espiritismo!

Sí, lo es. Porque somos espíritus habitando un cuerpo.

¡Los representantes hablan desde su experiencia! 

Claro, porque no tienen otra. Y son convocados al campo justamente por eso, porque su experiencia fractaliza la experiencia que van a representar (ley de atracción).

¡Todo eso se lo inventan! 

La invención, al igual que la imaginación, vienen del inconsciente y una constelación que se precie muestra el inconsciente de todos los participantes abierto de par en par. 

¡Se te pueden pegar cosas! 

Vivir es una posibilidad de que se te peguen cosas. Como cuando te subís al colectivo y la gente estornuda, o está de mal humor, o discute. Se te pegan cosas en todos los niveles. Y, ¿sabés por qué? Porque esas cosas ya están en vos esperando salir a la superficie. 

Para mí, la constelación hecha desde el corazón y con amor es la forma mas pura de ponerse al servicio los unos de los otros y compartirse de corazón a corazón en todos los niveles.

Cierto, no es algo que todo el mundo pueda hacer porque requiere soltar el ego, estar disponible para todo y laborar todo el juicio que te va a salir cuando veas tu inconsciente tal cual es… 

Constelamos todos los martes a la tarde y los sábados en Nuñez.

Si querés experimentar el campo cuántico y abrir tu inconsciente en conjunto con otros que te acompañan para autoconocerse, esta es una opción.

No es constelación tradicional en ninguna de las formas tradicionales que existen. Es una experiencia interdimiensional.

Gracias a todos los que se animan a compartirse.

Y gracias eternas a mí por aventurarme a la exploración, la aventura y la LIBERTAD de ser lo que soy, aunque los demás lo juzguen.

Si quieres conocer más sobre las constelaciones que acompaño te invito a mi Instagram @claudiagdv donde además, estoy activa compartiendo información de todo tipo.

Y si lo que quieres es participar en alguna constelación presencial martes y sábados si estás en Buenos Aires y los jueves online disponible desde cualquier parte del mundo en la que te encuentres, aquí debajo puedes acceder al calendario para ver las próximas fechas.

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