Todos tenemos que poder estirar la mente un poquito más cada día. Porque nada, nada, nada… es lo que parece.
Tuve la regresión más impactante que he tenido en la historia de mi trabajo hasta ahora.
G r a c i a s ! ! !
Cuando te encontrás con las personas que vienen a la sesión, nada te hace pensar lo que va a suceder. No hay forma de imaginarse que hay detrás de cada uno… por lo menos no con los ojos del mundo convencional. Hay muchos indicios o sugerencias. Incluso hay preguntas que haces en la entrevista previa que no tenés idea de por qué las hacés o de dónde salieron. Pero ahí están…
Entrar en la sesión propiamente dicha es abrir las puertas de la percepción y entrar en otra dimensión. En otro estado, en otro nivel de conciencia, en otra realidad.
Hay personas que entran más rápido y otras que necesitan recorrer muchos agujeros de gusano antes de lograrlo.
Algunos de mis compañeros facilitadores se ríen de mi porque me conocen como un ser de muy poca paciencia. Pero, dejame decirte que, en esos momentos, parece que no soy yo (por lo menos no en mi yo cotidiano) la que facilita esas sesiones.
Esta sesión no ha sido el caso en el cual requirió que mi otro yo use su paciencia.
Ha sido un placer y un gusto haber estado ahí.
Todo comenzó como habitualmente lo hace.
Hasta que las imágenes comenzaron a llegar.
Agua, estoy en el agua. Como que me hundo pero estoy arriba.
¿Cómo es tu cuerpo?
Pies más grandes, dedos más grandes, dos piernas, dos brazos, cabeza sin tanto pelo, ojos más grandes brillantes, nariz, no veo orejas, boca muy chica. Estoy vestida metálico pegado al cuerpo. No puedo ver si soy varón o mujer.
La imagen cambia y se ve volando en medio de las nubes. Hasta que se encuentra con otra civilización que tiene la sensación que es de otra densidad. Como de más baja vibración. Hay caras raras las ve de lejos mientras sigue volando. No es ese su destino. Lo observa y sigue.
Sigue volando y baja a un lugar destruido de piedra, como en ruinas, restos de explosiones. Va por el lugar mirando el derrumbe y lugares de los cuales sale humo. Hubo una gran destrucción. Viene a ver si hay sobrevivientes. Adelantamos el tiempo y llegamos a un lugar con mucha gente.
En el centro hay un gran foco como de una camilla iluminada y mucha gente alrededor. No ve formas de cuerpo solo contornos. Todos alrededor del centro de luz. Pero no ven a este ser. No conoce la civilización. Va al centro a ver que sucede ahí.
Es una gran luz blanca que sale de un plano más elevado. La luz sube. Todos se van arrimando y metiéndose en esa luz. Es algo así como un transporte porque todos caen verticalmente y caen en un conducto de luz hacia el centro de esa tierra. Nadie habla. No hay niños. No se ve si son varones o mujeres.
Todas estas imágenes cuando llamamos al SC comienzan a tener significado. Habitualmente corresponden a escenas de vidas anteriores de la persona que está haciendo la regresión. A veces son imágenes simbólicas que necesita entender el sujeto para comprender algo de su presente. Sin embargo, en este punto de la sesión ocurre algo impredecible. Algo que nunca me había pasado antes en una regresión. Y que sólo logré descubrir cuando terminó la sesión.
Le pedí que vaya a un momento importante de la vida de ese ser. La voz de la persona y la forma comenzó a ser diferente. Se expresaba de otra manera. Con otro tono.
Veo un camino iluminado. Me voy deslizando. Llego a un lugar circular muy luminoso. Me siento bien ahí. Tengo que entrar a ese lugar. Hay deslizadores (se rie). Algo me sube. Hay una frase que me viene telepáticamente: nada tienes que ser. Tu eres (la persona habla de vos en su vida corriente, no de tu). Me lleva a una nave que tiene una vista de un cielo. Hay muchos trabajando (se rie). Voy a otro lado. Entro por un conducto a una cámara. Hay seres ahí. No me dicen nada pero están contentos de verme. Siento instinto maternal en esos seres. Soy hombre. Soy distinto. Y ahi me siento en un sillón muy cómodo. Soy explorador. Esos seres maternales asignan las misiones.
La muevo hacia otra escena diferente. Un momento importante, otro.
Veo una nave muy muy muy grande. La dirijo yo. Soy ese mismo varón. Vamos muy lejos. Voy con compañeros. Hay niños también. Vivimos ahí. Vamos a un planeta lejos. Es un planeta hermoso. Con mucha luz, verde. Vamos a llevar a todos los tripulantes ahí. La gente que va conmigo y yo, somos diferentes. No tenemos pelo, si tenemos orejas mas grandes que antes. Llegamos al planeta destino. No es la Tierra. Dejo a la gente ahí y de ahí me voy. Pero tengo que esperar una orden para salir de ahí. La gente se queda a vivir ahí. El planeta ya está todo construido. Se quedan con la raza que ya estaba ahí. Ya se conocen.
Ahora me voy a una construcción muy moderna con mucho vidrio y me voy a organizar el próximo viaje. Lo organizo con varios pero yo soy quien toma la decisión. Ahora no se si soy hombre. Debo decidir quienes van a ir, que vamos a hacer, como nos vamos a organizar. El destino es el Planeta Tierra. Nos organizamos en grupos. Primero haremos un avistaje general y evaluaremos lo que vemos. Ahi veremos si bajamos en cuerpo.
Se mueve al momento donde se hace el avistaje en la Tierra.
Hay lugares muy bellos, lugares desvastados. Mucho dolor. Veo la situación desde afuera. Estoy en la nave. Un grupo va a bajar en cuerpo humano. No nacen, se mimetizan con otros seres ya adultos, mas concientes de que todo ese dolor no tiene que estar. Fingen tener un cuerpo humano. Los humanos no pueden detectarlos, salvo los que están listos para ver o percibir algo distinto. Bajan a traer paz y orden. Y a acompañar el proceso.
Mientras tanto yo sigo en la nave intentando decidir si tengo que bajar o no. Decido en base a la cantidad de gente que es necesaria. Debo bajar. En cuerpo humano. Metiéndome en un cuerpo.
A partir de este momento los ojos de la persona quedaron totalmente abiertos sin parpadear.
Mi cuerpo empezó a tener otra temperatura. El tiempo se paró y mi sensación es que comencé a hablar con otro ser diferente. Esto es intransferible e inexplicable. Pero la sensación es mágica.
¿Como hiciste para elegir el cuerpo?
El hombre es el que tiene la autoridad, pero la mujer es la que tiene la fuerza. Elegí una mujer.
Elegí el cuerpo y entré en sueños. Es el cuerpo desde el cual hablo. Pero no me había dado cuenta que es este cuerpo. La persona sigue teniendo su experiencia, pero le coloco una fuerza extra. Comparto el cuerpo. En un momento de debilidad hubo acuerdo para que me preste el cuerpo.
Durante la sesión pregunté si había tenido anestesia total o si había estado en coma alguna vez porque el brillo de sus ojos y su forma amorosa sin dramatizar las experiencia de vida, sumada a la falta de recuerdos de la infancia me habían dado la pista de que podía ser un caso de walk in.
¿Qué te servía de la experiencia de esta persona para elegirla?
Su fuerza, su ganas de luchar por un mundo mejor. Entré alrededor del año 2000. Entre con el propósito de que el ser humano busque lo mejor de sí y después que decida. La persona es muy temerosa y me resulta dificil porque la persona no se anima a aceptar muchas cosas. Soy la luz que se ve en sus ojos. Mi misión está en la gente. La persona tiene que ayudar a ver, la gente decide despertar. Yo pongo la energía en el trabajo que la persona hace y pongo energía en la gente con la cual la persona se encuentra.
Luego discutimos algunos temas personales de quien vino a hacer la regresión y su familia.
Finalmente hago algunas preguntas respecto de la conciencia de ambos seres trabajando en el mismo cuerpo.
¿Tenés memoria que estas acá cuando la persona está conciente?
La conciencia anula mi presencia. La persona ahora se puede comunicar conmigo permitiéndose escuchar (la persona no escucha bien de un oído desde el nacimiento). Yo le hablo todo el tiempo. Le bajo información a veces en sueños a veces en la vida real. Su misión es cambiar el mundo. El cambio empieza en medio de la gente.
Luego hablamos del ser de la persona que comparte su cuerpo con esta entidad.
Es un ser que no es de este mundo, que ha tenido que anclarse en el mundo para cumplir su misión (paradójicamente es tauro) y toda su vida ha tenido problemas de alimentación. No puede comer la comida humana.
También hablamos de salud: su tímpano será reparado cuando comience a escuchar. No siempre escucha lo que le dice el ser que la acompaña.
El intercambio de conciencias se produce a través de un calor que experimenta la persona durante las noches (a las 4 de la mañana sistemáticamente) que comienza en la espalda y se traslada hacia el plexo solar. El ser dice que es la conciencia de la persona.
Luego el ser deja sugerencias para la persona.
Pedimos sanación para otras personas de la familia también.
¿Te vas a quedar hasta el final del tiempo de la persona?
No estoy seguro.
¿Algún mensaje para la Humanidad?
Que busquen la conexión con el otro, la unión, la paz.
¿Algún mensaje antes de irte?
No me voy, cuando la persona duerme me voy. Pero siempre estoy con ustedes.
Nada es lo que parece.
No tengo más palabras.
G R A C I A S.
La persona es mayor que yo, no es de Buenos Aires y no tiene la menor idea de que se trata Aliados.
Te dejo el capítulo de presentación de ALIADOS.