Las mujeres y los hombres nunca seremos iguales.
Por eso las mujeres parimos y los hombres no.
Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio.
Eso de que tenemos que ser iguales es también un jueguito que busca el sistema para valorizar o desvalorizar. Nadie es igual a nadie. Somos diversidad.
Valoro a la mujer y valoro al hombre.
Honro a la mujer y honro al hombre.
A cada uno según su valor y su honra… Individual como individuo y como género.
Y también valoro y honro a los que no encajan en las etiquetas hombre y mujer porque todos somos HUMANOS.
Todos los 8 de marzo se conmemora en todo el mundo la lucha de las mujeres por la igualdad, el reconocimiento y ejercicio efectivo de sus derechos. Y es una porquería desde mi punto de vista porque sigue sosteniendo cosas horribles: lucha, igualdad y reconocimiento. Cosa que sostiene la pelea, la desigualdad y la ignorancia.
Sumado a ese punto hay otro que no es menor… El 8 de marzo de 1908, un suceso transcendental marcó la historia del trabajo y la lucha sindical en el mundo entero: 129 mujeres murieron en un incendio en la fábrica Cotton, de Nueva York, Estados Unidos, luego de que se declararan en huelga con permanencia en su lugar de trabajo. El motivo se debía a la búsqueda de una reducción de jornada laboral a 10 horas, un salario igual al que percibían los hombres que hacían las mismas actividades y las malas condiciones de trabajo que padecían. El dueño de la fábrica ordenó cerrar las puertas del edificio para que las mujeres desistieran y abandonaran el lugar. Sin embargo, el resultado fue la muerte de las obreras que se encontraban en el interior de la fábrica. Ese mismo año, el 3 de mayo, se realizó un acto por el día de la mujer en Chicago, preámbulo para que el 28 de febrero de 1909, en Nueva York, se conmemore por primera vez el “Día Nacional de la Mujer”.
Festejar y conmemorar sostiene la energía del evento que se está festejando y conmemorando. MUERTE, en este caso.
Por eso el 8 de marzo es un día como cualquier otro del calendario gregoriano (que para qué te cuento de dónde viene). Nada que festejar, nada que conmemorar porque no hay lucha, desigualdad o igualdad que validar ni reconocimiento que asignar.
Claro, eso es en mi mundo, en mi linea de tiempo, en mi realidad.
Cada uno puede elegir la que quiera.
Pero luego tendrá que hacerse cargo de esas elecciones.
Y no… no soy feminista… ni machista… ni siquiera soy humanista.
Soy… y con eso me basta. Y también no soy… Infinito manif

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  1. Excelente tu pensamiento acerca del 8 de marzo.Yo lo he estado sintiendo, pensando y no terminaba de redondear… algo no me cierra con ese día , ese día de lucha de combate, no,no, no, no. No me cerraba. Tu lo has explicado clarisismo y me siento muy identificada con eso. Gracias Claudia. Muchas gracias
    Tengo que salir de la duda y hacer tu próximo curso de conexiones cuanticas. Y buenoooo!!!

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