Hoy fue una de esas regresiones mágicas. La persona que vino lo fue. Te voy a contar…
Una persona que nunca había oído hablar de mi con lo cual no conocía mi trabajo. Solo vino porque una amiga la había recomendado. Digo esto porque nos ayuda a entender que nada de lo que dijo lo sacó de mis escritos.
No tenía ni la menor idea de la aventura de las semillas estelares y la aventura de «la primera vez en el planeta tierra«, sin karma, con implantes de vidas de otros in order to feel human, etc etc etc.

La charla del principio fue realmente divertida. Una persona que hablaba y hablaba y hablaba. Me hubiera quedado horas hablando con ella.
Mucha historia de su propia vida bastante analizada con lo cual para todo había como una idea de por qué pasaba esto o por qué pasaba lo otro. Esas charlas para mi son un lujo porque dan la posibilidad de profundizar en temas exquisitos. Incluso historias de vidas pasadas analizadas en relación con acciones de esta vida que requería explicación alguna. Astrología, tikun, espiritualidad práctica.

Pero ya sabés… rápidamente las semillas estelares muestran la hilacha, diría mi abuela.
Por lo menos lo que se puede ver en la vida cotidiana y en su historia personal:
1. alérgica a las reglas, normas y procedimientos
2. totalmente personal e individual en su forma de ver y enfrentar la vida (Bue, de leo… por algo será)
3. no encaja en la estructura
4. emociones diferentes del resto de las personas
5. «no entiendo cómo piensa la gente» o «como hacen para pensar de la forma en que lo hacen».
6. con una inteligencia superior a la normal y un poder de observación que te deja pasmado (palabras de mi abuela también)
7. una comunicadora social
8. aventurera, de viaje por el mundo, por la vida, por las emociones, por los pensamientos… y así
9. problemas para quedar embarazada
10. sensibilidad exacerbada
11. etc etc etc.

Raro hablar de semillas estelares con una persona que tenía explicación muy lógica para todo sustentado en las vidas pasadas, y las relaciones entre uno y otro, y el karma y los otros convencionalismos de este mundo.
Pero … así es la vida…

Entramos en la regresión.
La persona que hablaba y hablaba y hablaba de repente cambió el ritmo de la voz, se relajó profundamente, soltó el hemisferio izquierdo y las imágenes empezaron a salir.
De esto te voy a contar en otro post porque es revelador el material que surgió.
Vida comunitaria. Un grupo de seres hombres completos y mujeres completas que estaban siendo educados en un determinado lugar.
Se le mostraban imágenes.
De guerra, destrucción, desconsuelo.
Lo raro era que a pesar de lo fuerte de las imágenes que venían en grandes pantallas, ninguno tenía ninguna emoción. No había líderes. Era un grupo de estudios de comunidad.
Hasta que llegó quien asigna los destinos.

– Vos… al Planeta Tierra – le dijo telepáticamente.

Ahí las facciones de la persona comenzaron a cambiar, hasta casi las lágrimas. Su cuerpo se puso tenso y solo le escuchaba decir entre sollozos.

– No quiero ir.

Y sí… nadie quiere venir.
Pero acá estamos todos.

¿La misión?… traer amor… ayudar a recordar que TODO ES UNA MENTIRA… COMO UNA ILUSIÓN.
Traer amor. Y amor. Y amor.
Cambiar el paradigma.
Recodificar la información.
Cuando la gente piense en guerra… recordar que todo es mentira.
Cuando la gente sufra… recordar que todo es mentira.
Cuando haya desolación… recordar que todo es mentira.

Esto reprograma la energía y apoya el proceso de lograr la masa crítica para facilitar la transformación.

A eso la mandaron… RECALCULANDO…. diría el GPS.

La guerra no es un destino. Todavía podemos cambiarlo. Para eso han venido semillas estelares como esta persona. No vino sola. Vino con los otros. Cada uno a cumplir una tarea específica.

Los cambios de la tierra (huracanes, tsunami, inundaciones, y demás) son inevitables.

Sin embargo… no importa lo que sea que esté sucediendo o vaya a suceder…

TODO ES MENTIRA…

Es la ilusión del juego que elegimos jugar.

Por supuesto, tuve que hacer las preguntas:

– ¿Es su primera vida en el Planeta Tierra?
– ¡Si!
– ¿Trajo karma para trabajar?
– ¡No! Es el karma del implante.
– Lo puede dejar y continuar
– ¡Si!

Imaginate la cantidad de ideas preconcebidas que nos hacemos acerca de la vida, la reencarnación y los karmas que estamos pagando, cuando, de repente, nos damos cuenta que nada de eso es verdad… que algo mucho mas grande está pasando.
Este es un proceso movilizador y liberador.

Lo que más le llamó la atención a la persona fue el miedo, terror que sintió cuando le dijeron:

– Vos… al Planeta Tierra

A todos nos pasa lo mismo…

Al Planeta Tierra noooooooooooooooooooooooooooooo…
Y acá estamos todos.

Y bue… alguien tiene que hacerlo, le dijeron a otra persona por ahí.

Otro mensaje importante fue: UNANSÉ… es ahora.

Y ya que estamos en el baile… bailemos…

Gracias compañ[email protected]

Tags

No responses yet

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada.