Estoy preparando el taller Evolución Conciente y vienen a mi imágenes claras de cómo vamos complicando las cosas en esta experiencia humana. Hay elementos del juego que es vivir que se presentan de manera más que obvia adelante de nuestras narices y las dejamos pasar porque estamos «ocupados» mirando para otro lado. Recuerdo una regresión que me gustaría compartir.

Como habrán leído en el post cosmovisión, estamos en un momento de la historia de la humanidad en el cual compartimos esta experiencia con almas provenientes de diferentes realidades y de diversas dimensiones. Muchos de los seres que se presentan a participar de la regresión son almas que están en esta experiencia física por primera vez.
Facilitar este tipo de regresiones no es igual a facilitar una regresión que trascurre por carriles habituales: encontrar una vida, ver imágenes de esa vida, atravesar la muerte, invitar al SC a participar y contestar las preguntas.

Las regresiones de seres que no han tenido experiencia anterior en el Planeta Tierra son un poco mas complicadas. Entrar en el terreno del alma es menos experiencial en los términos de esta realidad.
A lo que me refiero es a que el alma cuando comienza a hablar en su lenguaje no usa objetos de esta dimensión, ni límites, ni conceptos concretos. Son regresiones abstractas en las cuales el intercambio que se realiza es mas espiritual que verbal concreto.
No me refiero en este caso a las regresiones en las cuales el conciente de la persona NO deja entrar en el proceso (también los hay y muchos). En esos casos Dolores ha desarrollado muchas técnicas que permiten usar herramientas para correr el ego.
Me refiero a regresiones en las cuales entramos en otros mundos no concretos donde la información no es conciente ni concreta.

Recuerdo una regresión mágica y maravillosa en la cual la persona entró directamente en el mundo sutil. Un mundo en el cual no tenía cuerpo, ni límites, ni bordes, ni piso, ni techo, ni nada. Era pura energía. Era todo al mismo tiempo. Lo recuerdo como si estuviera ocurriendo aquí y ahora. La emoción que se logra en esos momentos moviliza mi alma hasta las lágrimas.
Dolores siempre dice que la emoción verdadera es algo que no se puede fingir.
Entrar en contacto con esa fuente de energía MOVILIZA EL ALMA. Y creanme… no hay forma de fingir esa sensación que te eriza la piel y te conmueve hasta las lágrimas. Esos son los momentos en los cuales entiendo por qué estoy haciendo esto. Y AGRADEDEZCO CON TODO MI SER.
Son momentos de contacto con EL TODO.
Momentos de reconexión.
Momentos de ENTENDIMIENTO.
Momentos vibrantes de energía.
Por lo menos para mi….
La persona que está teniendo la experiencia, muchas veces se encuentra en un estado intermedio entre el ego y el ser… y el ego utiliza esos momentos para sembrar dudas. Aunque la emoción quede al margen de las redes de la seducción del ego… la mente no siempre logra evitar su influencia.

En esa regresión, cuando la persona ingresó en ese estado, pregunté:
¿qué vino a hacer a esta dimensión?
CREAR
¿crear qué?
LO QUE DESEE

Ese fue el momento más emocional de toda la regresión.
Me encontraba frente a un ser de luz con su primera vida en esta dimensión que había venido a crear y a apoyar a las personas en este proceso de entender su propio poder de crear.
Una chispa de la fuente.

No es el primer caso de estos que me encuentro.
Con lo cual estoy mas entrenada para entender lo profundo de la situación.
Tal vez es por eso que la emoción fluye con mucha más soltura…

Esta vez, por lo menos no me habló en arameo…

Cuando terminamos con el proceso, la persona volvió a la conciencia.
La entrevista previa viene sucedida de la regresión y al final del proceso siempre hacemos una charla de resumen y conclusión.
Es el momento en el cual todos quedan en el pensamiento «me lo inventé todo«…

Este caso fue diferente.
Pero también es otro de los casos típicos.
Entendió quien era y qué estaba haciendo acá (crear y ayudar)… aunque llevó un tiempito decodificar lo que había experimentado. No fue una regresión habitual…
Sin embargo… al final de la charla, cuando ya estabamos en posesión de conciencia (modo ego activado)… la pregunta surgió naturalmente…

Pero… ¿cómo?

No importa hasta que nivel nos elevemos en forma horizontal por nuestro camino hacia el YO SOY… en algún momento volvemos a nuestra versión más densa que necesita preguntarse …

Pero… ¿cómo?

El ego necesita creer que el cómo lo define él mismo. Es él con su superpoder el que determina cómo hace las cosas… Por eso su reacción fue: pero… ¿cómo lo hago?

S O L T A R

Te invito a que eleves tu pensamiento hacia ese lugar en el cual no hay cómo… solo hay quién…
¿Quién? Tu ser superior expresándose en este mundo… ¿quién más?
Todo lo demás surgirá naturalmente en tu camino de vida.

No se cómo llegué a conducir estas regresiones.
Solo se que es lo más maravilloso que me ha pasado en la vida.

G R A C I A S

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