No me gusta dejar pasar el tiempo para escribir las regresiones porque luego pierdo detalles. Pero a veces no alcanzan las 24 horas para todo. Sobretodo cuando viajo.
Espero conservar la mayor parte de los detalles importantes de esta regresión porque fue mágica. Bue… como todas.

Confieso que teníamos algunas dudas respecto si la persona iba a llegar o no a la regresión dado que venía de otra ciudad y tenía que tomar el avión y una serie de movimientos que la persona nunca había hecho hasta entonces.
Una mujer joven, sagitariana con Tikún en Tauro… una antena, ya lo sabemos a esta altura. ¿No?
Si no lo sabíamos bastaba con ver el diseño del mandala de su carta natal y veremos una antena perfecta concentrada en la casa VIII, ¡Agarrate Catalina!
Además titulada en redes y telecomunicaciones, como si faltara confirmar que es antena.
Sol en sagitario pero posicionado en la Casa VIII la hace parecer escorpiana (Escorpio es el dueño de esa casa). Y vaya si lo parece…

Siempre relacionada con temas espirituales vino aprendiendo técnica de ayuda y superación.
Una mujer grandota, muy fuerte, con todas las cuestiones de conducta de las semillas estelares.
La charla fue divina…
Nunca nos habíamos visto mas que por facebook.
La sesión fue a la mañana y a la noche nos tocó pasar un buen rato sentadas juntas esperando el avión en el aeropuerto de Tijuana. Siempre es lindo estar al lado de una antena Tauro. Con mi escorpio solar los Tikun Tauro tienen para mi un encanto muy especial.

Pero bueno, imagino que querrás conocer los detalles de la sesión.
Ahí van.

Llegando a la superficie se encuentra con unas pirámides. No quería bajar porque le daba inseguridad. Alguien no la dejaba bajar. Una persona con un casco, una falda, un hombre. No la dejaba bajar por miedo a que le quite su lugar.
Le explicó que esa no era la idea y la dejó bajar. Ahí se encontró con su cuerpo.
Soy un hombre, con un cuerpo muy grande. Como de 3 metros de altura. Tengo solo algo puesto en la cintura y estoy descalzo.
Su cuerpo desnudo, como humano, pero raro… con muchos músculos y como de color gris. Como si estuviera lleno de tierra. Se lo ensució peleando. En las manos llevaba algo así como una flecha grande. Viene de pelear pero no sabe de dónde.
Vino a la zona de las pirámides para ver cómo están las cosas en ese lugar.
Todo estaba abandonado y en ruinas. Como si ya no quedara nadie.
Desaparecieron todos de ahí. Tenían que irse a otro lugar.
Lo mandaron a ver que estaba pasando para luego informar.
Nos movimos al momento en el cual informa lo que vió.
Ahí aparece un hombre envuelto en una Luz blanca y le informa que ya no hay nadie. Lo que importa son las personas que hay en los lugares, no los lugares en sí.
El hombre está contento porque ya entendieron y fueron a donde tenían que ir y se siente a gusto porque ya no están ahí.
La misión ahí terminó pero ahora espera que le digan qué tiene que hacer.
El hombre que le asigna la tarea cambia los planes sorprendido de que la gente del lugar se fue. Entonces requiere hacer un cambio de planes. No afecta al hombre corpulento porque solo espera que le digan dónde tiene que ir.
Lo hace esperar un poco ahí. Es habitual que tenga que esperar hasta la nueva asignación.
Hay otros como él pero no están ahora en ese lugar. Están abajo, esperando una oportunidad.
El corpulento logró conseguir la oportunidad porque le gusta ayudar y está siempre predispuesto a la tarea.

Nos movemos al momento en el cual le asigna la tarea.
Ve como tres mundos. Tiene que visitar los tres mundos. Puede identificar uno, el Planeta Tierra, los otros dos no.
Tiene que elegir en qué orden los va a visitar. Elige visitar primero la Tierra.
LLega a este planeta como un rayo.
La misión que le asigna es buscar Luz para llevarla a los otros mundos. Para eso ve lugares en los cuales sale como un rayo desde la Tierra hacia el Cielo y así reconoce el lugar. Ve México.

Esta situación me dio el pie para empezar a realizar las preguntas personales. Elección de madre y padre, y cosas por el estilo. Eligió ser mujer cuando iba a nacer, no antes. Lo eligió porque ser mujer le iba a dar la sensibilidad que necesitaba. El elegir un cuerpo de mujer no necesariamente implica elegir ser madre. Aunque puede elegirlo si quisiera.

La misión de buscar Luz no es sumamente específica, le da opción para ir eligiendo lo que quiera.

También surgió el tema de una misión ENCUBIERTA. Por ahora está tapada. No es el momento de empezar a cumplir la misión todavía. Ahora puede soltar el «PROGRAMA MIEDO» porque va siendo el momento. Es la primera vida en este planeta. Mientras tanto le va «platicando» al hombre que le asignó la misión sobre lo que va encontrando en este lugar.
La información que necesita para su tarea le viene bajando en sueños.
Es la hora de sacar toda la luz.
¿Cómo?
Aventándose

Amo el español que se habla en México.

Es un guerrero que vino a este mundo porque hay una batalla. Pero ya no participa de la batalla. Ahora viene a limpiar y sanar.
Tiene un perro, preguntó por él. El perro la cuida. Esto ya lo escuché varias veces. Tenía un perro anterior que desapareció. Ese solo vino a ver y hacer un espacio para el perro cuidador.
Llegó el momento de revisar y limpiar su cuerpo.
Fue complejo.
Se movió y respiró muy fuerte…
Duró un ratito …
Le dieron algunos mensajes. Tiene un poco de sobrepeso. Es un escudo. Todavía le hace falta. Cuando deje de temer recuperará su poder y no necesitará mas el escudo.
Como siempre le dejaron el mensaje:

Tiene que estar segura que nosotros estamos ahí.

Me dejaron mensaje. Es una antena y para eso vino a Tijuana, a traer la energía que era necesaria para cerrar la tarea.
G R A C I A S…. MUCHAS GRACIAS.

Finalmente la persona se animó a viajar a Tijuana, a tomar avión y a pasarse toda una tarde sola en un centro comercial hasta que llegó la hora de irnos al Aeropuerto. Una valiente guerrera buscadora de Luz. Tenía que venir a traer lo que tenía que traer.

En el centro comercial me consiguió un libro de mantras mexicanos:

Me vale madres…
No es mi pedo…
A la chingada…

G R A C I A S….

La sensación que experimentamos fue tan clara y profunda que es de las que salieron diciendo… me lo inventé todo.
Cuando nos quedamos juntas a la noche en el aeropuerto tuvimos esa conversación habitual de «me lo inventé todo».

Sin embargo me confesó que estando en el centro comercial se sentó por un momento a comer y mientras pensaba le pidió al Universo que le mande una señal si todo era cierto.
Mirando hacia el otro lado, justo frente a su mesa, había sentado un joven que levantó su brazo de repente y dejó ver un tatoo que tenía. Era el símbolo que vió en su regresión.

Pide y recibirás.
Busca y encontrarás.
Golpea y te abrirán.

Dicen en la Masonería que son las tres formas de encontrar la Verdad.

avientate

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