A medida que vamos ingresando en otras dimensiones de conciencia vamos accediendo a diferente información. Varias veces te conté que en las regresiones pasamos por diferentes niveles o dimensiones antes de llegar al lugar donde se va a presentar la acción.
Esto sucede también en los sueños.
A veces son puertas, trenes, medios de transporte, a veces túneles o cuevas, a veces torbellinos o escaleras que suben o bajan.
Todo eso son simbolismos que usa la mente para darte a entender que estas cambiando de dimensión.
Depende del grado de apertura que tenga tu mente es el tipo de símbolo que tu mente va a usar.
Nada está bien o está mal. Sólo son diferentes tipos de experiencias.

Hasta ahora nunca me había detenido en un lugar intermedio.
Todo eran pasos o pasajes.
En esta regresión aparecimos en la Tierra Media, parafraseando a «El señor de los anillos».
Te conté que se me da ir viendo las imágenes de las que habla la persona. En ese momento sólo observo. No puedo analizar ni unir información solo escucho y miro atentamente intentando ver qué preguntar para apoyar el proceso.
En esta regresión me focalizaba en las preguntas que había traído la persona.
Lo que voy a contarte logré entenderlo después de la regresión, en la charla posterior.
Y la asociación con el Señor de los Anillos la hice cuando empecé a escribir este post.

La persona empezó a describir una comunidad, con personas vestidas de largas túnicas y tiaras en la cabeza con una piedra que colgaba. Muchos anillos, todos con la misma piedra, turquesa (mas abajo te cuento un poco sobre esta piedra). Hombres y mujeres completos. Los estaban preparando con información. La comunidad se sustentaba a sí misma sin líderes. En conjunto.
Estudiaban como actividad diaria, se comunicaban por telepatía compartiendo información y experiencias.
El estudio se realizaba con libros antiguos y unas pantallas gigantes en medio del bosque en la cual se pasaban imágenes de guerras, peleas, bombas, etc.
Si bien todos observaban a ninguno le producía ninguna emoción. Simplemente absorbían la información sin juzgarla.
El lugar en el que habitaban era muy hermoso y lleno de vegetación.
Vivían en casas de piedra.

Cuando empecé a escribir este post me vino a la mente imágenes de la película el Señor de los Anillos y buscando datos encontré la foto que adjunto a este escrito. Solo agregué la piedra en la tiara de las mujeres. Me llamó la atención que Tolkien se refiere al lugar donde viven como la Tierra Media.
El lugar que apareció en la regresión es algo así como una tierra media antes de venir a este planeta donde la gente va a aprender y entender antes de venir.
Como hay lugares a los que algunos se van cuando uno se mueren, hay lugares a los que algunos van antes de venir.

Me pareció interesante que la única persona a la que había oído hablar de este lugar antes, con la misma descripción, y la misma tiara es otra persona con una configuración astrológica muy parecida. Sol acuario, tikún géminis. La persona de la regresión es sol leo, tikún géminis.
Indudablemente estoy segura que tiene que ver con la misión que vienen a cumplir las semillas estelares con una configuración tikún géminis

Luego de estas ideas en la regresión aparece la imagen de un hombre que comunica los destinos finales a los estudiantes: el Planeta Tierra.
Esta parte ya te la conté. Podés ver todo el escrito acá.

La piedra turquesa.

Es considerada piedra sagrada para muchas tribus de Indios Americanos. Los Navajos la usaban en polvo (pigmento) para crear pinturas en la arena que atrayese la lluvia a la tierra reseca. Algunos nativos de Estados Unidos y Mexico la colocaban en las tumbas con el fin de proteger a los muertos. Los pueblos indios las colocaban debajo del suelo encima de donde iban a construir su casa, como ofrenda a los dioses. El chaman apache siempre lleva una en su bolsa de medicinas.
Otros pueblos de indios americanos las usaban en los arcos para asegurarse tiros certeros.
Los Aztecas la llamaban “Piedra de los dioses” y la usaban como amuleto contra el mal, así como en máscaras y cuchillos ceremoniales.
En el antiguo Egipto se veneraba esta piedra como piedra de la diosa Hator, considerandose como un regalo que la misma diosa habia entregado a la humanidad.
Los árabes la llamaban “piedra de la suerte” y los turcos “talismán del jinete”. Se dice que Cristobal Colón y Vasco de Gama siempre llevaban una pieza de Turquesa en sus viajes. Aun, hoy por hoy, se adorna a los elefantes en la India con Turquesas con el fin de protegerlos.

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