Como ya me habrás escuchado decir miles de veces… nada es lo que parece. A veces entramos por un camino y el panorama que nos encontramos es diferente del que se supone que debería ser. Entonces ¿qué hacemos? ¿Seguimos o retrocedemos?

En el tiempo que hace que practico este método me he encontrado con muchas muchas muchas cosas.
Nunca nadie funciona con el método convencional.
Me acuerdo que hace un tiempo dio vuelta por internet un video con el método usado por Dolores en una mujer que fue a una vida en la cual había sido bruja. Una regresión «de libro». Son las que ella elige para enseñar el método. Pero no son las que te encontrás en la vida real. Bue… a lo mejor una… o dos…

El sistema tiene muchas más posibilidades que las que aparecen en ese método tradicional.
Casos como los que vas leyendo en muchos de los libros de la misma Dolores.
Y casos que te encontrás en la práctica cotidiana.
Ya te conté que me encontré con activaciones, contacto con fallecidos, sanación aún sin sesión, poseídos (en varias formas), y demás.
También te dije que practicamente no hay vidas pasadas para ver. Es decir, el SC no le muestra una vida pasada (habiendo tantas otras cosas interesantes para ver), lo enfoca en la vida presente y lo manda a hacer lo que hay que hacer aquí y ahora.
Por supuesto, nunca te muestran más de lo que podés absorber en el momento en el cual te presentás a la sesión.

Te conté que el método lo que hace es facilitar la conexión entre tu ego y tu Yo Superior.
Por eso, los que estamos ahí solo somos facilitadores del contacto. El contacto es de la persona, único y privado.
El Yo Superior siempre está ahí, el que no permite el acceso es el ego. Y no lo permite por diversas razones. una de ellas, y la más importante es MIEDO. Otra es DOLOR.
Con lo cual el primer paso para facilitar el contacto es liberar al ego de todo lo que no permite el contacto.
Este proceso ocupa todo la primera parte de la regresión. Y la charla previa en su totalidad.
Una vez despejado el ego de sus limitaciones, el proceso se hace mágico.

Esta liberación no sólo dependen de la persona, también depende de la experiencia del facilitador.
Estoy convencida que no cualquier persona puede facilitar este proceso.
No es algo que se aprende en 40 horas y se sale a la calle a practicarlo sabiendo todo.
También se (con saber de sabiduría y no solo de conocimiento) que no hay ERROR ni CASUALIDAD con lo cual cada uno llega donde tiene que llegar.

Te voy a contar del caso que me inspiró para escribir este post.
Me había pasado algunas veces antes pero pensé que era «casualidad».
En esta regresión entendí cómo funciona el proceso.

Usualmente el proceso de scaneado del cuerpo y sanación se produce al final.
En esta regresión y no me preguntes cómo, empezó al principio.
La persona fue pasando por diferentes niveles (salir del ego y llegar al SC se hace atravesando niveles dimensionales) donde se fue encontrando con distintos «seres» que la fueron ayudando en el proceso de limpiar las trabas que había en sus cuerpos (físico, emocional y mental).
Cuando llegamos a la garganta, de pronto sentí como si tuviera una pelota justo debajo de la nuez. Yo, no la persona. Y me atraganté y no pude hablar… Literalmente. Tuve que parar para tomar agua. Nunca en la historia me pasó una cosa así. Nunca tuve que parar de hablar porque no me salía la voz.
Mientras el «ser» de ese nivel limpiaba su garganta, yo movía la pelota que había en mi garganta.
Y lloraba, lloraba, lloraba. La persona. Y yo también.
Luego limpió sus intestinos. Pasó algo muy parecido. Pero no me di cuenta hasta 4 horas después que la persona se fue. Y no voy a explicarte lo que pasó con mis propios intestinos. Usá tu imaginación.
Mientras los «seres» seguían haciendo limpieza, la persona seguía llorando y llorando.
Es muy importante dejar que experimente y limpie esas emociones porque son las que están trabando la conexión.

Cuando el llanto paró un momento pregunté la razón de los bloqueos: DOLOR.
Había comenzado la limpieza.

Luego pudimos seguir con el proceso.
La misión de la vida: cantar.
La persona no se estaba dedicando a esto en su vida diaria.
Le pedí que probáramos la voz para verificar si el bloqueo había sido limpiado.
La persona empezó a entonar un mantram muy grave (soy soprano ligera así que imaginate).
Entonaba con ella.
Al principio no le salía la voz.
Pero insistí e insistí e insistí.
Fue mágico…
Una voz inimaginablemente potente salió de su garganta al punto de erizarme la piel.
Lloré, pero seguimos.

La sesión continuó con muchas resistencias.
No era una sesión de las típicas en las que descubrimos el tipo de ET que había sido en otra vida, y demás historias que siempre les cuento.
Fue una sesión de limpieza.
Porque limpieza también vale.
Esa limpieza que quita todas las capas que no te permiten ser quien has venido a ser.
Y ¿ahora?
Ahora a brillar, a ser tu mejor versión
A ser aquello que has venido a ser.
Para compartir tu don con toda la humanidad.

Gracias.
Gracias por permitirme participar de la aventura que es SER HUMANO.

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