Veo gente muerta, decía el nenito de Sexto Sentido.
¡Ve el codigo! decían de Neo en Matrix.
A veces veo uno y a veces veo el otro. Aunque la mayoría de las veces veo ET encarnados.
Pero me he dado cuenta que muchas veces se me permite VER EL CÓDIGO…

Te cuento la sesión de ayer.
Cuando abro la puerta nunca se con qué me voy a encontrar. Nunca se cuándo pidieron turno. Mucho menos se qué vamos a hacer o de qué vamos a hablar.
Y eso es lo que me divierte de esta tarea.
Ser contadora era muy diferente. Un balance es siempre un balance, aún en medio de otros universos. Sobre todo porque es una construcción dual de esta realidad. Activo es igual a Pasivo mas Patrimonio Neto en todo el Universo.

Te decía… Abrí la puerta y me encontré con una mujer alta, muy alta y flaca, muy flaca. Con una sonrisa hermosa.
Esa ya es una buena forma de empezar.
Subimos a la torre que es donde hago las sesiones.
Nos sentamos y es como que puso play… ¡Uy! como yo… ¡¡¡¡buenisimo!!!!
Menos mal que no le tocó al vecino porque todavía no logró encontrar el botón de MUTE.
Intento llevar una charla organizada. Pero cuando llega una persona Géminis me desparramo en el campo y voy tomando el hilo conductor que va surgiendo.
Es complejo seguir una charla con estas características porque un tema se abre en otro tema y así se arma un árbol que no sabés ni como empezó ni donde termina. Sin embargo, es fácil darse cuenta cuando una persona es coherente en su conversación porque, aún cuando la charla se desparrame, siempre vuelve a la idea que quería transmitir.
Me encantó esta charla porque es un desafío al intelecto tan de Mercurio que me posee.

Sol y Mercurio junto con Saturno en Géminis en casa II.
Tikún en Capricornio.
Ascendente en Aries… imaginate… Vino sin botón de apagado, como yo.
Miraba su carta y por donde la veía me hablaba. Igual que ella.

Empezamos por el final, hablando de las hijas. Tres nenas. Doce, diez y ocho. Socorro!!!!
De joven se hizo el CBC (ciclo básico cómun) de la carrera de física nuclear, con notas de 9 y 10.
Pero cuando se fue a anotar en las materias de la carrera (3 años en BsAs para luego ir al Instituto Balseiro en Bariloche), se bajó del colectivo y decidió anotarse para maestra jardinera. Y eso es lo que hace.
Sí, una física nuclear trabajando de maestra jardinera.
Veo el código.

Su mamá y su papá son también de Géminis. Su papá carpintero y su mama ama de casa. Nacieron y vivieron siempre en la zona Norte de Buenos Aires. Tendría que explicar un poquito el estereotipo de la gente de zona norte. Pero lo voy a evitar. Vivían cerca del río. A los 14 años mientras todos los chicos volvían de los bailes, ella salía con su bolsito para remar. Remera en el río. Al principio eran mujeres y varones. Luego fue la única mujer entre medio de todos los varones que seguía remando. La seguía remando.
Su padre presionó a todos sus hijos para la práctica del remo. Pero la única que la seguía remando era ella.
Veo el código.

Me resulta gracioso porque ayer hablaba con el vecino y me decía algo muy parecido. Justo el mismo día de esta sesión. Cuando tenía 14 años en lugar de salir a bailar prefería quedarme en mi casa leyendo historias de ciencia ficción. Y me lo vengo a encontrar yo…

A ver… no se hagan ilusiones… Yo SI iba a bailar como cualquier adolescente…en mini-falda y me subía en la barra de los boliches y bailaba como una desquiciada con mi amiga de los 17 años mientras los de abajo seguro que me veían la bombacha.

Tiene abejas en la casa… Sí, un panal entre medio del techo en un lugar que no lo pueden encontrar. Esas abejas algunas veces la pican a las hijas y a ella. Un día se le inflamó el pie derecho por una picadura increíble de una abeja. Al tiempo no podía mover esa pierna por alguna otra razón.
¿Ves el código?

Si, lo se… hay códigos que para verlos tenes que estar un tanto desestructurada. O loca.

Se recibió de maestra jardinera (seguro el título es otro pero comunmente se conoce así) y comenzó a trabajar en un colegio de una parroquia. Era una pasantía (gratis) que con el tiempo logró ser remunerada. Tenía apenas 22 años y a pesar de que vivía en la Zona Norte (una zona de poder adquisitivo y status en Buenos Aires), ella trabajaba también en una escuelita de la Villa La Cava (asentamiento, barrio popular, viviendas precarias, como lo quieras llamar. En Argentina se las llama vulgarmente villas miseria) A esa escuela asisten niños de todo tipo de familias, incluso de familias de presos. En el último tiempo de la condena se les permite asistir al colegio con sus hijos. La maestra suele tener contacto con los padres, no importa de que trabajen.
Y acá se expuso la segunda paradoja que vi.
La primera fue la de vivir en zona norte y trabajar en La Cava.
La segunda sucedió cuando una amiga le dejó la llave del departamento de su novio para que lo cuide mientras ella y el novio se iban a trabajar a otro lugar. Robaron en ese departamento y la sospechada fue ella. ¿Podés creerlo? Educa y contiene a niños de presos y ella termina involucrada en una acontecimiento policial que le vale la renuncia al colegio parroquial.
A partir de ese momento reafirmó un concepto que le viene rondando la cabeza: soy una fugitiva.
Y lo es… se fugó de la física nuclear.
¿Ves el código?
La paradoja siempre es un código muy importante.

Comenzó a buscar trabajo y encontró. Encontró un trabajo en la otra parte de la ciudad. En la Isla Martín Garcia. En una isla AISLADA…
No me digas que no ves el código…
La isla Martín García queda en el río de la Plata entre Buenos Aires y Montevideo. Mas abajo te cuento un poco la historia de la isla.
El trabajo consiste en un trabajo de martes a sábado. Se llega ahí luego de recorrer 3 horas el río en lancha. No importa con qué clima. El que sea. El primer año vivió en la isla en la casa de la directora. El segundo año la directora se fue y vivio en una casa del Servicio Penitenciario (con un colchón y un calentador, pero solita). El tercer año conoció al que sería su marido, un hombre de la prefectura 20 años mas grande.
Con él, en la isla, tuvo sus tres hijas.
Las tres iban al colegio infantil con ella. El colegio en la isla es como un panal. Los chicos de 2, 3, 4 y 5 no van a salitas diferentes. Van todos juntos con la misma maestra. Ella. Que al mismo tiempo es la directora del colegio. Y también barre… porque la portera del colegio dice que esa es una tarea que «no le corresponde».
Trabajar en el estado en Argentina tiene esas cosas.
La directora, maestra, madre, esposa y abeja reina hace lo que los demás dicen que «no les corresponde» por no se que maléfico convenio laboral. Así es la vida en la estructura del Planeta Tierra, también. Me corresponde, no me corresponde según vaya uno a saber qué dogma.
Dejame decirte que también fue acusada de acoso laboral solo por pedirle a una empleada que haga, aunque mas no sea, el trabajo que si figuraba en el convenio laboral que tenía que hacer.

Aunque siempre hay algún loco o rarito que hace lo que hay que hacer… SER.
¿Ves el código?

Cuando decidió tomar este trabajo, y cuando decidió casarse, al mismo tiempo padeció otoesclerosis y tuvieron que operarla de los dos oídos. Y si… no quería escuchar los gritos desaforados del padre diciéndole que no hiciera lo que su propia idea de ser tenía preparado para ella. Pero ella siempre fue muy desobediente, además de fugitiva de las normas y deberes.
Ahora si que ves el código ¿no?

¿No lo ves?
Te ayudo…
De Bariloche a la isla Martín García.
De física nuclear a maestra jardinera.
De San Isidro a La Cava.
De maestra de hijos de presidiarios a casi presa.
Entre Uruguay y Argentina, remando y remando.

Al final surgió algún otro dato de interés… si es que hace falta.
Es fóbica a todos los animales.
Y no puede manejar auto.
Se separó del marido, un sirio-libanés. Y se volvió a vivir a zona norte.
Ahora le están ofreciendo la dirección de un colegio en otra isla, en el Tigre.

Cuando llegué a obtener toda esta información entendí que era el momento de ir a la sesión.
Ya teníamos un panorama bastante claro, por lo menos para mí.
Pocas veces he visto una mente tan brillante y rápida. Asi que se me ocurrió una idea…
En lugar de hacer la sesión… que se meta para adentro a ver qué puede ver ella en medio de todas estas pistas que se fue dejando a lo largo de la vida.

Me faltó un punto importante.
Me cuenta, así al azar, casi al final de la charla que había atendió el teléfono en la escuela y una abuela le preguntó quién era. No la reconoció en principio, hasta que le explicó que había sido maestra de su nieto. La mujer la reconoció como la maestra de la gran sonrisa.
Y ella dice… me lo tomo todo con humor, es la única forma.

CON TI NUA RÁ

La isla Martín Garcia.
Desde 1765 funcionó como cárcel y lugar de destierro, al mando de un comandante del Presidio de Martín García que contaba con una guarnición de soldados del Regimiento de Infantería de Buenos Aires. Al crearse el Virreinato del Río de la Plata el primer virrey, Pedro de Cevallos, la fortificó y convirtió en guarnición militar.
Ya en 1900 existía en la isla un presidio y un lazareto además de importantes baterías de artillería, también en esa época la isla era una de las canteras proveedoras de piedra para el adoquinado de la ciudad de Buenos Aires. En 1936 se instalaron las fuerzas de defensa de la Zona del Plata y más tarde la Sub-área Naval del Plata, y en 1950 se creó el Centro Provisorio de Reclutamiento.
Durante la primera parte del siglo XX la isla se hizo famosa por ser el lugar de confinamiento de presidentes o importantes políticos derrocados. Luego del golpe de estado de 1930 que derrocó a Hipólito Yrigoyen, éste fue trasladado a la cárcel de la isla. A esa misma cárcel fue preso el expresidente Marcelo Torcuato de Alvear. En 1945, el poder militar encarcelo a Juan Domingo Perón, pero fue liberado cuando el 17 de octubre una multitud se reunió en Plaza de Mayo para pedir el regreso de su líder. Más tarde, el 29 de marzo de 1962 los militares se llevaron preso a Arturo Frondizi, y este fue el presidente que más tiempo estuvo en la isla, un año y medio.

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