Empecé a interesarme por la astrología hace muchos años… cuando intentaba entender por qué las personas se comportaban como lo hacían. La astrología me dio muchas herramientas para entender el funcionamiento de las energías. Pero sigo sin entender el por qué de las conductas humanas. Pero esa es otra historia.

En ese momento descubrí que tengo ascendente Capricornio y eso empezó a decirme muchas cosas de mí. Sobre todo porque el primer hombre (bue… hombre… eramos unos niños) con el que compartí mi vida era (o es, tal vez) Capricornio.
La mayoría de los hombres con los compartí momentos de mi experiencia humana han tenido ascendente Cáncer. Por no decir que me enamoré perdidamente de dos Cáncer. Digo de signo solar Cáncer… sino suena raro ¿no?
Teniendo nodo lunar en Cáncer, no me extraña.
Y ahí va otra configuración donde el eje Cáncer-Capricornio me toca.
Ascendente Capricornio, nodo lunar Norte Cáncer.
La luna (regente del signo de Cáncer) en la Casa X cuyo dueño es Capricornio.
Pero bueno… si uno no sabe de astrología mucho no entiende que le quieren decir todos estos conceptos.
A medida que iba creciendo e iba leyendo también hacía terapia… con una freudiana que intentó que haga diván…
¡Pobre! Me pasaba hablándole de astrología y del eje Cáncer-Capricornio.

Recuerdo que cuando trabajaba en un proyecto del Banco Mundial en un Ministerio del Estado de Argentina me tocó ir a Salta y Jujuy. Apenas tenía 25 años y no tenía ni la menor idea de hacia dónde la vida me llevaría. Pero ahí estaba… parada frente al hito del Trópico de Capricornio, en Jujuy.
¿Qué estaba haciendo ahí?
Y si… tomando la energía de ese lugar.
Pero no tenía la menor idea… como tantos otros lugares en los cuales no tuve la menor idea de por qué estaba ahí.

tropicocapricornio

Esta mañana fue una mañana fuerte porque cuando me desperté empecé a entender muchas ideas que andaban sueltas. Parece que las neuronas hicieron sinapsis y los cables se juntaron y dieron luz al hilo conductor. Y ahí estaba yo… viendo pasar las energías que pululan por el ambiente.
En la conexión de los compañeros de hace unos miércoles (ya pierdo noción de tiempo luego de ir y venir por tantos lugares) nos comentaron algo así como presten atención a los Trópicos de Cáncer y de Capricornio. Y la verdad que al ritmo que vivo no pude terminar de entender de qué se trataba específicamente a pesar de que es un tema que toda la vida me anduvo rondando la cabeza y la energía también.
Pero hoy a la mañana lo entendí…

Venimos trabajando el tema de EgoLuzSión. Vale decir el EGO.
Y todo eso lo trabajamos para permitir que la Luz de nuestro ser se manifieste sin interferencias. Ando por Latinoamérica llevando el taller de Conexión con el Ser Superior. Cosa que solo se hace posiblemente mágica cuando movemos el ego del lugar en el cual está cómodamente instalado.
Una vez que logremos esa CONEXIÓN con nuestra parte mas elevada… ahí recién podremos conectar con un otro en UNIÓN DE SER A SER o de corazón a corazón, como le digo hace tiempo.

De alguna manera para eso me tienen viajando, recolectando energías de lugares.
La conquista y el sometimiento, la libertad, la unión.
La energía del nuevo humano.

Primero hay que limpiar el ego para poder hacer la conexión. Y hecha la conexión con nosotros mismos, recién ahí podemos unirnos a otros.
¿Y? ¿Qué tiene que ver esto con Cáncer y Capricornio?
Si… yo tampoco lo entendía hasta hoy a la mañana.

Hay dos formas básicas de hacerlo desde esta humanidad.
Simbiotizando o huyendo.
Pero hay una forma sola de hacerlo desde el Alma… UNIENDO.
Para poder UNIR primero necesitamos experimentar la simbiósis (Cáncer – Casa IV – Descendente en la Carta Astral) de la cual salimos hasta pararnos sobre nuestros propios pies (Capricornio – Casa X – Medio Cielo en la Carta Astral).

Estar en Cáncer muchas veces quiere decir que nos simbiotizamos tanto con el otro que no podemos distinguirnos a nosotros de los otros. Eso no es sano para nadie porque no nos permite disfrutar de la diversidad.
Estar en Capricornio muchas veces quiere decir que nos alejamos tanto de los otros que no podemos distinguir que hay otros alrededor, aunque los haya. Y eso no es sano para nadie porque no podemos mezclar la diversidad de energías que entre todos traemos a esta realidad.

La luz a este mundo se trae por el justo equilibrio entre dos polos con una resistencia en el medio que es la que permite que que la luz no atraviese en forma directa la conexión pues en ese caso solo habría corto circuito.
No es simbiosis.
No es individualidad.
Es unión de dos completos.

Una Unión no son dos inadaptados que cruzan su inadaptabilidad.
Una Unión es uno que se COMPARTE siendo dos.
No es simbiosis. Aún cuando la fusión es necesaria.
No es distanciamiento. Aún cuando la distancia es una condición necesaria.
No es Cáncer ni es Capricornio.
Es el ECUADOR.

¿Qué quiero decir con esto?
Que si este concepto no fuera tan importante de entender no existiría esos nombres en los trópicos.
Y si están ahí es para recordarnos a cada momento la forma de armar UNIÓN fundamentada en el AMOR INCONDICIONAL.
¿FÁCIL?
¿Quién dijo que iba a ser fácil?
La información está toda ahí.
Lo único que hace falta es interpretarla y conducirla por los cables necesarios para que produzca Luz en lugar de generar cortocircuito.

Me doy cuenta que esto tiene miles de interpretaciones más.
Pero creo que por ahora con esto es suficiente.
Como me dijo el indio de Arizona… «aún cuando entiendan el concepto intelectual, no te entienden la profundidad»

El quier oír que oiga.
Lo único que se oye, en definitiva, es energía en vibración. Todo lo demás es escenario.

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