Hay personas que una conoce en la vida y con las que queda ligadas para el resto de la eternidad.
Tengo algunas amigas así.
Hoy te quiero contar de una de ellas.
Hablé de su historia en el libro Elijo Ser Luz.

Tengo una amiga de la que quiero hablarte. Tengo varias amigas y todas son especiales para mí. Pero esta es una amiga particular porque vemos la vida desde lugares económica y políticamente opuestos y no hay forma de que podamos reconciliar nuestras posiciones. Sin embargo, aún incluso cuando no tenemos el mínimo acuerdo básico ideológico, somos amigas. Perdió a su único hijo de leucemia hace 16 años cuando el nene tenía 3 años. Vivían en Francia. Divorciada, sin familiares cercanos y sin hijo se quedó en Francia y creó una organización de ayuda contra la leucemia que contribuyó a cambiar la legislación francesa. Aproximadamente un donante en 250.000 es compatible para el transplante de médula ósea. El registro de donantes francés tenía 200.000 personas inscriptas. Su hijo necesitaba más posibilidades, y los hijos del resto de los franceses también. No paró hasta que consiguió acceso de toda la población inscripta en la seguridad social francesa a los registros internacionales de donantes voluntarios de médula ósea. Solamente en Estados Unidos se consiguieron 1.000.000 de donantes. Esto no salvó la vida de su hijo. Pero sí salvó la de ella.

Pero no hace falta una revolución para cambiar el mundo. Hay miles de personas que se levantan todos los días a la madrugada y se embarran los pies con sus quehaceres cotidianos educando niños o aplicando la medicina en las zonas de frontera. Y hay también personas anónimas, desconocidas, ignoradas, ignotas, recónditas, comunes y corrientes. Lo cierto es que no cambia el mundo quien se sienta a mirar como las cosas suceden y opina desde afuera diciendo cómo se debieron haber hecho. Cambia el mundo quien hace lo que hay que hacer sin esperar recompensas a cambio.

Pero ¿por qué te estoy hablando de ella?

Ayer la fui a ver a la clínica. Está internada.
Tiene tapada la arteria de la pierna izquierda.
Es una luchadora indomable, incansable.
Ha atravesado la muerte de un hijo de 4 años por leucemia y eso la hizo transformar la legislación de Francia sobre el registro de donantes de médula ósea.
Trabaja para el estado y en empresas privadas.
¿Saca su máximo potencial ahí?
No… el estado solo arma políticas que en definitiva no terminan ayudando a nadie.
¿Está haciendo lo que tiene que hacer?
Esta haciendo algo políticamente correcto. Satisfactorio para sí misma y su valoración personal. Valuable para su entorno. Esperable para su futuro.
¿Es lo que ha venido a SER?
Si lo fuera, fluiría.
Pero el paso de la sangre por su pierna izquierda (la que continua el paso de la pierna derecha en su andar) está bloqueado.
Su historia con la sangre como fluido vital… es vital para su historia de vida.
Amo los simbolismos tan claros con los que su inconciente comunica el mensaje.
Nunca he visto otro inconciente tan simbólicamente expresivo.

Estuve con ella y en la charla de hospital de media hora, nos quedó claro que:
1. no es lo que esta haciendo lo que la hace SER quien ha venido a SER
2. es hora de empezar a preguntarse que ha venido a SER
3. para serlo aquí y ahora

Luego de la charla le hicieron un estudio y había recuperado casi el 50% de la circulación.

No es lo que la sociedad o los dogmas quieren de nosotros.
No es lo que los demas esperan de nosotros.
Ni siquiera lo que nosotros mismos queremos o esperamos.
Es lo que hemos venido a SER.

Y NADA ni NADIE puede correrte de ese lugar.
Ni tus hijos, ni tu realidad, ni tu mente o emoción o físico.

Has venido a SER… no te conformes con menos que eso.
Porque enferma….

Gracias amiga.
Por toda la eternidad.

No tengo tu potencial.
Ni tu fortaleza.
No hubiera podido resistir lo que has resistido.
Pero tengo una gran perseverancia y sentido de misión.
Eso reemplaza cualquier potencial.

Esta amiga siempre me dice…
si tuviera que atravesar las Puertas del Infierno a la que elijo para que me acompañe es a vos. Porque se que estarías dispuesta a dar la vida para cuidar mis espaldas si fuera necesario.

Este mundo, el infierno y el purgatorio, solo son estaciones de un gran juego que se llama vida.
Lo único que tenemos para poder jugarlo con éxito es el AMOR INCONDICIONAL.

¡Que el juego valga la pena… y también la alegría!

Me faltó decir lo que comentaba anoche en el facebook

Cada noche cuando me voy a dormir me pregunto…
¿hice lo mejor que había en mi para hacer en el día de hoy?
no me pregunto que hicieron los otros con lo que yo hice
o que hicieron con su propia vida
o si vieron lo que yo hice
o donde está su ego…
o bla bla bla.
Porque soy, como dice Gustavo Cordera MI JUEZ Y MI SOBERANO.
EL de mí misma… y el de nadie mas… ni siquiera el de mi hija.
Si lo hice… sigo y si no lo hice… ajusto.
Muchas veces callo cuando no tengo nada mas para decir.
A la larga o la corta cada uno hará sus propios juicios y soberanías.
Nos amo.
Buenas noches.

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2 Responses

  1. Asi es, el camino que escojamos o lo que hemos venido a hacer para cada uno es diferente; si una puerta se cierra se abren otras, otras posibilidades. Entiendo también las palabras de Jesús: «Mi reino no es de este mundo» porque son mundos muy diferentes, este planeta es muy especial, es una ilusión en donde casí todos están dormidos. Saludos, gracias

Responder a Otra mantis. Mas mensajes - Claudia Gonzalez De Vicenzo Cancelar la respuesta

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