A medida que me voy metiendo más y más en la tarea de las semillas estelares y en la información que hay dando vuelta voy ampliando los límites de mi Yo acercándolo al concepto SOMO UNO. Entender (con el entendimiento más elevado que hay en uno) que somos uno no quiere decir aceptar que somos todos iguales. No lo somos. Sin embargo, estirar los límites del yo trae mucha paz y libertad.

Cuando vivimos en una realidad mas cercana al YO, es decir cuando ponemos los límites del yo muy abajo (cerca del ego) levantamos paredes, armamos batallas, vivimos en una realidad hostil en la cual hay que protegerse y cuidarse. Hablamos usando «posesivos» yo, mi, me y estamos atentos buscando dónde nos atacan o dónde perdemos.

En definitiva, todo es una ilusión que el ego necesita sostener para sobrevivir.

Pero no nos damos cuenta. El contrincante, Satán, el ego, el adversario… o como lo quieras llamar, es perfecto haciendo su trabajo.

Esto no quiere decir que hay que deshacerse del ego. El ego es el que nos da impulso en esta 3d. Sin embargo hay que poder subir y bajar por la vertical que une el ego (nuestra parte mas baja) con el Yo Superior (nuestra parte más alta) con el SC en los términos de Dolores, nuestra parte Colectiva.

Cuando en una regresión la persona llega a una vida en otra dimensión en la cual ha logrado conciencia colectiva, luego le cuesta mucho mucho mucho volver. Lo primero que siente es «separación«, «división«. Lo segundo y más profundo: extraña la unidad y la sensación de «hogar«.

Para eso vinimos a este mundo material, entre otras cosas, a experimentar la dualidad, la división, la separación.
Nadie dijo que iba a ser fácil.
Sólo dijeron que iba a ser divertido.
Pero … no le encontramos la diversión todavía a la experimentación del alma y nos perdimos en el entretenimiento de la materia donde la sensación de «individuo» y «separación» se hacen mas profundas.

Estoy adiestrada para prestar atención.
Una regresión es un proceso de acompañar a otros en una dimensión diferente. Requiere mucha mucha mucha atención.
La vida me fue adiestrando para eso. Algunos años de profesión contable y muchos de ejercicio en organizaciones como auditora o reorganizadora prestando atención a todo lo que sucedía alrededor, me prepararon para esto (a veces la autoreferencia es necesaria solo para usarla como metáfora que contribuya a que el otro también pueda entender su propio proceso). Ver más allá de lo que se muestra es una «deformación profesional«.

A veces es bueno, y a veces es triste.
Es triste ver como el humano se defiende de fantasmas intentando proteger algo que no existe, su ego.
O como apoya sus pies en la cabeza de los otros para intentar sobresalir.
¡Wow!

He escuchado muchas veces que nuestra tarea en esta realidad es juntar información sin emoción.
Imaginate… nuestras vidas sólo tienen sentido para juntar información que luego pueda ser usada por otros para facilitar su proceso en esta dimensión.
Ni siquiera los sentimientos te llevas…
Mio Mio Mio… tengo que defenderlo…
Naaaaaaaaaaa…

Perdemos mucho tiempo y energía intentando proteger cosas que no nos pertenecen sin darnos cuenta que ese esfuerzo podríamos dedicarlo en hacer de esta una experiencia más productiva PARA TODOS.

De todas formas, no es mi intención hacer juicios.
Simplemente contribuir a la reflexión porque, como siempre, los de afuera son de palo.
Y el yo yo yo parece ser invisible a los ojos de quien lo necesita defender.

Si no ves… ya lo vas a ver

Donde ponés el límite de tu Yo es donde estas fijando el terreno de experiencia.

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