Tengo una cuota de insatisfacción mezclada con molestia y decepción.
La vida en esta tridimensión me atraviesa en todas sus formas.
Y miro todos los puntos de vista posibles pero no encuentro solución.
Gracias al Cielo no soy yo la que tengo que tomar la decisión. Esta vez solo me toca observar y moverme sólo si siento que hay ajustar.
Y hay que ajustar… MUCHO.
Hay que ajustar el silencio con el que mansamente dejan que la desidia corrompa sus corazones.
Y después se quejan de lo sucedido.
Pero cuando se quejan ya es tarde.
La mayoría de los abusos ocurren porque nadie se animó a hablar.

Ojalá fuera un caso hipotético… Pero no lo es.

Como saben, abuso es la palabra a la que estoy acostumbrándome (NUNCA) luego de escuchar a casi todos hablar de lo mismo.
Hombres, mujeres y niños, no importa raza, credo o religión, todos están expuestos al dominio de un enemigo invisible que se expresa en las sombras y el silencio.
El abuso en todas sus formas.

Bajo la excusa de «no puede ser» muchos lo esconden debajo de la alfombra y vuelven a sus vidas cotidianas como si «de verdad» eso no estuviera pasando.
Pero está pasando.
Y por mas que intenten volver a su «zona de confort» eso ya ha pasado y hay lugares de los que no se vuelve. Aún en medio del mas triste silencio.

Lo peor es cuando, en su afán de seguir pensando que «aquí no ha pasado nada» arman estrategias para convencer con su visión a los que tienen la otra visión. Y les hacen dudar…
Pero hay cosas que no tienen dudas.

Y también están los que sienten culpa porque el «supuesto abusador» (vale recalcar SUPUESTO) va a perder su trabajo.
¡Pobre!
Tampoco hizo nada malo… solo la miró con «esos ojos«…
Y las nenas estás acostumbradas a que los profesores las miren …

Las nenas no están acostumbradas a que un hombre que es su profesor la mire con «esos ojos».
Las nenas NO SE DAN CUENTA QUE ÉL LAS MIRA CON ESOS OJOS.
No todas…
Si es que es necesario aclararlo para que el que no lo entiende, lo entienda.

Pero… como siempre, la culpa es de la que se da cuenta.

Después te vas enterando que no solo fueron «esas miradas«. También fueron esas palabras… «ahora vas a ver a dónde te llevo«… palabras que por temas «politicos» de los involucrados no se pueden mencionar.
Y si los involucrados no lo pueden mencionar… no se dijo…
Y si todos los padres luego lo niegan para que sus hijas no queden expuestas a «esas miradas» de esos directores que no tienen pruebas para poder tomar decisiones… no sucedió…
Y si las nenas son sugestionadas por la mirada de un adulto que no puede permitir que eso pase bajo su mandato… eso tampoco sucedió…
Y si las nenas no lo ven porque no tienen esos ojos libidinosos que tienen los adultos… no sucedió.
Y así… no sucedió…

Y si no sucedió… fin de la historia.

Pero la historia no se termina.
Hay una historia como estas a cada paso.
Y hay silencio y desidia en los ojos de muchos.
Incluso de aquellos a los cuales SI LES SUCEDIO y no quieren sentir que les sucedió para no sentirse diferentes.
Porque eso es lo que pasa.
Se hacen la historia de que no les sucedió para sobrevivir.
Y así van por la vida, cargando silencios.

¿Que te metés si a tu hija no le pasa?

Mi hija es un fractal de todas las hijas del mundo. Y si a la hija de otro le pasa… a mi hija también le pasa.
Y a mí también.

Para mi el tema no esta terminado. Todavía no empezó.

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