Lo que SOMOS siempre deja ecos en la eternidad.
Lo que somos, no lo que los otros piensan de nosotros.
No lo que los otros dicen de nosotros.
No lo que otros que hablan de nosotros le hacen creer a otros que escuchan lo que lo que esos le dicen.
Lo que somos además de dejar ecos, deja rastros… y efectos, que luego se nos caen encima sistemáticamente.
Cuando lo que te cae son bendiciones, es porque lo que eres en eso que somos es bendito.
Imaginate cuando te caen maldiciones. Podrás intentar tirar culpas o responsabilidades afuera, o crearte excusas y justificaciones en un intento, tal vez desesperado, de evadir tu hacerte cargo de lo que vas creando con lo que eres.
Pero es inútil.
Lo que somos siempre siempre siempre se nos cae encima.
Mas allá de los dimes y diretes en los que toda persona que HACE se encuentra inmersa antes los juicios de los que solo observan lo que otros hacen porque no les da para mas… este año 2020 ha sido para muchos (los que hacen), una inmensa recogida de bendiciones.
Ha sido un año en el que nos hemos quitado las mochilas que llevábamos en un falso evaluar de que hay que ayudar a los que no pueden. Populismo se le dice en política.
No… no vinimos a ayudar a nadie.
Y vinimos a compartirnos entre todos.
Pocos respetos así de grandes hay. Apoyar el proceso de que cada uno se haga cargo de sí mismo.
Cuando se está a la altura de compartirse, el efecto multiplicador en uno mismo es feroz.
Cuando solo alcanza para tomar, quitar, vampirizar… se crean en los otros mochilas que pesan apoyadas en los pesos ancestrales que cargamos, sin darnos cuenta. Hasta que nos damos cuenta. Y nos deshacemos de las mochilas (humanas) que, acostumbradas a recibir, han considerado un derecho adquirido eso que recibían…
Pero no…
Solo recoger los frutos de los que somos es un derecho adquirido al entrar en esta realidad. Y una obligación. De todos nosotros.
Desearte que recojas los frutos de lo que has sembrado es paradójico… porque eso es lo que harás aunque no te lo desee.
Sin embargo puedo desearte CONCIENCIA.
Conciencia para darte cuenta donde estas tirando culpas afuera.
Donde estas poniendo excusas y justificaciones a tu zona de confort.
Donde estas dejando de hacerte cargo de lo que SOS.
Y no porque a mi me importe lo que haces con tu vida.
Sino porque es lo mejor que puedo desearme para mi también.
Porque hay un vos y hay un yo que se unen en ese SOMOS.
Lo veas o no lo veas.
Lo quieras o no lo quieras.
Te guste o no te guste.
Somos aquellos a los que estamos culpando.
Somos aquellos a los que le pedimos que tapen el agujero.
Somos aquellos a los que juzgamos.
Somos siempre nosotros mismos.
En este 2021 se inician dos grandes procesos. Y no porque los procesos se ajusten al calendario gregoriano. Sino porque se acomodan con los movimientos cósmicos energéticos.
Esos procesos son:
El reconocimiento de lo colectivo que nos habita.
La integración de lo multidimensional que somos.
Para lograr esos dos procesos inconmensurables va a ser necesario romper estructuras.
Dejame desearte también:
¡Rompe tus estructuras en lugar de romper los kinotos con tu falta de conciencia!
Porque donde va uno, vamos todos. En todos los niveles.
El centésimo mono, le dicen.
Bienvenido 2021.
El momento de la acción ha llegado.

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2 Responses

  1. Gracias y de acuerdo solo comparto y tengo presente que soy PUENTE en esta experiencia humana en la que elegi reencarnar .abrazo amoroso para todos los seres , cada uno tiene su tiempo y su momento. Gracias Clau beso enorme de corazon a corazon SIGAMOS VALE LA PENA..

  2. EXTRAORDINARIO Y ESCLARECEDOR EN LO PERONAL ME VIEN BARBARO PORQUE A PESAR DE MI LARGA VIDA, LA EXPERIENCIA, MI TERAPIA Y TODO LO QUE APRENDI CADA TANTO PISO LA CASCARA DE BANANA CREYENDO QUE PUEDO HACER ALGO POR LOS DEMAS.CUANDO TENGO QUE SEGUIR CONMIGO SABIENDO QUE EL EJEMPLO VALE MAS QUE MIL PALABRAS .BESITO CLAU DE CORAZON A CORAZON.GRACIAS.

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