Estos son momentos de un ejercicio permanente de autoconsciencia.

Soy intensa e impulsiva y tengo que llamarme a silencio mas de una vez en el día para poder administrar conciencia donde a veces solo tengo indignación, rabia, o dolor…

Estoy sumergida de lleno en todo porque a eso vine… a experimentar materialidad all inclusive. Pero eso no quiere decir que tenga que desparramarme en la miseria humana.

Hay que poder estar en la tierra recordando quienes somos, de donde venimos y para qué estamos acá sin que se nos mueva un pelo y sin por eso ser inmunes a la existencia humana en todos sus matices.

Nadie dijo que iba a ser fácil estar acá.

Y cada uno está para lo que le toca (esta vez la suerte no es loca sino pura elección del alma).

Vaya mi abrazo del alma a los que eligieron estar en el frente y tener que desconectar del respirador a los mayores de edad para darle el respirador a los menores.
Esto está pasando ahora en Madrid. Y lo que pasa en la Humanidad a mi también me pasa, a todos nos pasa aunque participemos de diferentes formas energéticas conscientes o inconscientes.

Todos estamos donde tenemos que estar… abramos la consciencia para ser lo que hemos venido a ser porque la experiencia se esta moviendo exponencialmente.
Y aprovechemos la oportunidad de abrirnos al amor incondicional que nos llega así, por la voluntad o a la fuerza.

Nos vemos en un ratito en la conexión.

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